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Trucos para mejorar la iluminación de cualquier espacio

Según el uso que hagamos de la luz, obtendremos resultados diferentes. La luz que necesita un espacio varía según sus características, uso y el resultado que queramos obtener o las emociones que se quieren provocar.

Recuerda que sólo a través del estudio y la planificación de la iluminación obtendremos el resultado deseado.

Luz uniforme

Cuando se quiere dar uniformidad a un espacio o a varios espacios para queden integrados o relacionados, se usará una luz igual en todas las áreas, sin jerarquías.

Una luz general de la misma tonalidad de color distribuida uniformemente creará un efecto de unificación.

Si las paredes son blancas, parece que desaparecen integradas en un todo conformado por la luz.

En espacios muy grandes, este tipo de iluminación desorienta y hace que nos perdamos fácilmente. Esto sucede en aeropuertos, estaciones de metro y en grandes superficies comerciales cuyos pasillos parecen todos iguales a la vista.  

Trucos para mejorar la iluminación de cualquier espacio

Luz en distintos planos

Es más habitual buscar una iluminación más completa y dinámica que se consigue mediante la combinación de distintas fuentes de luz: luz general, luz indirecta e iluminación puntual.

Esta combinación de fuentes de luz crea una iluminación en distintos niveles o capas, que bien planificada y aplicada ayuda a delimitar áreas, jugar con los volúmenes, resaltar objetos y elementos arquitectónicos o poner en valor superficies.

Es habitual ver, sobre todo en viviendas, interiores en los que sólo se utiliza la luz cenital. Cuando esta luz cenital no abarca la totalidad del espacio, las paredes y algunas zonas de la estancia quedan en penumbra y se produce un efecto cueva.

Un único punto de luz en el techo produce sombras y hace que el espacio parezca más pequeño y plano.

La iluminación indirecta ayuda a compensar la falta de luz en el techo. Para ello podemos usar un aplique de pared con luz dirigida hacia el techo o también una lámpara de pie.

La combinación de luces en distintos planos crea ambientes más agradables, bien iluminados y con un mayor confort visual.

Cuestión de proporciones

La luz uniforme crea un efecto de amplitud, mientras que la luz focalizada ayuda a destacar detalles.

  • Que fluya la luz natural. Aprovecha y deja que fluya la luz natural. Evita obstaculizarla con el mobiliario y deja que se vaya reflejando en las superficies.
  • Pasillos estrechos y habitaciones alargadas ganarán en amplitud iluminando las paredes desde el techo con unos focos que orienten la luz hacia la pared.
  • La luz perimetral a lo largo de techos y rodapiés crean sensación de amplitud.
  • Ganar altura. Los apliques de pared con luz dirigida hacia el techo hacen que estos parezcan más altos.
  • La reflexión de una luz indirecta dirigida a un techo blanco o blanco produce una luz difusa en el local.
  • Si queremos equilibrar un espacio estrecho con techos muy altos, recurriremos a iluminar el suelo desde la pared con bañadores o luces a unos 50 centímetros de altura.
  • Si el espacio es pequeño, conviene no usar más de 3 puntos de luz para no recargar el ambiente ni producir un exceso de luz que pueda resultar molesto.

Resaltar la arquitectura

El juego de luces y sombras moldea los espacios y define su forma y sus dimensiones.

La iluminación puntual mediante fuentes de luz direccionables resalta los elementos arquitectónicos que queramos destacar.

La iluminación de detalles arquitectónicos dirige la atención hacia los elementos de la construcción.

Separar ambientes

La iluminación ayuda a diferenciar áreas y separar ambientes dentro de un mismo espacio. Así conseguimos una buena distribución que ayuda a aprovechar mejor el espacio y a potenciar su uso.

La iluminación vertical sirve para estructurar el espacio. La iluminación de las paredes sirve para delimitar y lo podemos hacer con una luz uniforme para multiplicar la luz y conseguir una sensación de amplitud, o con una luz decreciente que juegue con la sinuosidad de las sombras.

Luz como guía

En espacios amplios, centros comerciales, tiendas, hoteles o restaurantes, la luz ayuda a guiar a las personas por las distintas áreas. Conviene señalar la fachada, la entrada y los pasillos para que la experiencia sea más gratificante.

La iluminación de los suelos sirve para marcar los recorridos y hacer las superficies más transitables.

Esto se consigue con distintas fuentes de luz orientables, pero también creando contrastes de brillo entre las luz general y la de acento. Con un ligero aumento de la potencia conseguimos que los elementos destaquen.

Producir emociones

La luz tiene un efecto que va más allá de la experiencia visual. La cantidad de luz, su distribución, su tonalidad… afectan a la manera en que percibimos el entorno y a cómo nos sentimos.

Además, la temperatura de color, la regulación y la creación de escenas de luz dinámica son las herramientas extra que nos ayudaran a producir emociones.

Para saber más, no te pierdas nuestro artículo Bienvenida comodidad: sistemas de regulación y control de la iluminación.

Luz cálida versus luz fría

Opta por la luz blanca cálida que resulta más agradable, favorecedora y hace que nos veamos un tono de piel más bonito.

Deja los tonos neutros y fríos para zonas de trabajo y actividades de precisión.

Luz exterior cálida

En espacios exteriores, el uso de luz de tonalidad cálida reduce la contaminación lumínica.

Luz específica

Si las necesidades de luz han de adaptarse a una normativa o se requieren características concretas como resistencia a altas o bajas temperaturas, elige soluciones diseñadas para tal fin que reúnan y garanticen esas características.

Recuerda: te ayudamos a encontrar tu luz.

 Saber más…

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